Dácil Casanova se une a Codesai

Codesai, News


The Codesai Team

A pesar de que se constituye en 2015, Codesai es para mí una vieja conocida. He atendido expectante a su gestación en estos trece años que hace que conozco a Carlos Blé. Existen muchas historias antes de su nacimiento, muchas pruebas, muchos sueños y muchas ganas de hacer las cosas de una forma diferente.

Por eso, aunque mi incorporación oficial se produce ahora, siento que hace mucho que nos acompañamos.

Lo que sí es cierto es que no esperaba en absoluto la calidad humana del equipo que conforma Codesai. Bueno, no es que no lo esperara en absoluto, a algunos de los chicos ya los conocía y sabía de sus cualidades personales pero no había tenido ocasión de ver cómo se desenvolvían laboralmente. Este año he podido asistir a una de las reuniones en las que se convoca a todo el equipo para debatir acerca de a dónde vamos, cómo vamos y qué esperamos. Los internamente famosos “Flejesai” Así pues, los días 18 y 19 de marzo los pasamos recluidos en una sala acondicionada para ello en un hotel de Madrid. Fue muy intenso pero muy alentador, es grandioso ser consciente de que Codesai no busca maximizar el beneficio sino maximizar el bienestar y más grandioso si cabe es ver cómo el equipo rema a una, cómo la empresa no es más que el mero reflejo de aquellos que la componen. Se han tomado muchas decisiones, la mayoría se revisará en el próximo Flejesai, algunas pasarán a formar parte de nuestro modus operandis y otras se desecharán. No existe miedo al cambio, mejor dicho, sí que existe pero simplemente se le hace frente. Creo que la vida en sí misma se ha encargado de gritarnos lo importante que es ser versátil pero nos empeñamos en no escucharla, en meterle calzador a todo, en evitar ser muy reactivo.

Personalmente, ha sido de las experiencias más enriquecedoras que he vivido en un trabajo. Ha supuesto una ruptura total de esquemas. Mi educación como economista no me permitía ver a la persona jurídica como una extensión de la física, los objetivos de la primera no podían ser expresados en algo diferente a unidades monetarias. Ahora empiezo a comprender que la entidad mercantil puede llegar a ser un ente orgánico, con sus valores, sus principios y, en definitiva, con su alma. Me ha ayudado mucho leer acerca de esto en el libro de F. Laloux, Reinventar las organizaciones, pero lo que más me ha motivado, siento repetirme, ha sido la implicación de cada una de las personas que dan vida a Codesai. Gracias a todos por este aporte de energía!!!

Empezamos el camino